El negociador del futból

El negociador del futból

Aspectos fijos de un inicio o fin de año en negociaciones futboleras.soccer-business-296x300
Los detalles posibles y muy casuales de una negociación, por ejemplo, de Moisés Corozo pueden ser así:

Eran cerca de las 3pm cuando el teléfono de un directivo guaytambo sonó, el tono del celular correspondía a una ranchera tradicional, del otro lado del dispositivo, una rápida y sagaz mente sugería(con vigor) que no se deje ir a Corozo sin obtener algo a cambio: “Recuerda que tenemos la opción a la compra, depositamos el billete y si lo quiere otro equipo, nos tienen que pagar”.

El Macará hizo algo completamente reglamentario, esencia básica del mundo de los negocios y con el reglamento que muchas veces acompaña estas estrategias, alejado de lo predecible, pensaron en ganar algo a cambio por el zaguero, sin importar lo que se había ya pactado verbalmente.(Ahí entran los debates morales)

Por esa misma región transitaba un agente de jugadores, en los días que se acercaban al fin del contrato de su representado, lanzó el anuncio al mundo, dejó saber que el jugador sería libre de negociar con quien quiera y que la puerta para escuchar ofertas estaba abierta de par en par.

El futbolistas se va de vacaciones y deja todo en mano de los negociadores, el es jugador, los otros manejan conveniencias y números.

Eso sí, para llegar a un acuerdo con su jugador había que mantener completa reserva(cuento), única condición para poder acceder a los servicios de este futbolista, si no había reserva, se podía dar el cáncer temido en estas realidades: “Se entorpecieron las negociaciones”.

Mientras tanto el negociante escuchaba lo que ofrecía el club A y le decía que definitivamente se quedaría con ellos, salía de esa reunión y se comunicaba con el club B para decirles que la oferta del A era mejor, que debían subir lo que tenían estipulado pagar.

Pero la estrategia no terminaba ahí, faltaba el toque maestro final.

Haciendo uso de la ambición desmedida y a veces irresponsable que existe en algunos periodistas, el negociante llama a una de los últimos protagonistas de su obra, a quien llamaremos el pato.

Dejándole saber que no se lo ha dicho a «NADIE», que se lo cuenta por ser una persona seria, el negociante le revela al “pato” que un clun internacional ha hecho una oferta por el futbolista ecuatoriano, eso si le remarca, no digas que yo te lo dije, puedes decirlo al aire, pero no me involucres por favor.

Ante esta “bomba”, el pato corre a difundirlo por los medios donde labora, se riega la “noticia” por todos lados, el hecho es repetido sin ninguna intención de confirmar fuentes, es época de contrataciones y sino se dice algo no se está en nada, así sea mentira hay que decir cualquier torpeza.

Lo que el “pato” no sabe es que esa misma llamada que recibió, en la cual se sintió el elegido, se repitió por otros lados, con otros protagonistas, mismo guión y propósito exitoso: comerse al cuento al “pato” y activar el «orgasmo de la primicia».

Ahora los clubes locales A y B saben que hay que subirse o pierden al jugador, la noticia del equipo internacional es demasiado potente.

Solo tres días después empieza a leerse que el club argentino o mexicano o portugués jamás hizo una una oferta por el ecuatoriano….no importa, más impactante fue el anuncio inicial, anunciar que era uno de ellos, antes que el ejercicio de desmentida

Irónico, cuando un representante de jugadores hace todas estas movidas, se lo considera inmoral, pero si lo hace un gerente de compañía, es un genio, un valioso negociante.

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Y llegamos al gerente del equipo, al presidente de la comisión de fútbol, al encargado de armar el equipo, al representante; diferentes nombres pero hacen casi lo mismo.

Este personero del plantel de fútbol debe lidiar con los negociantes, otras veces directamente con el futbolista, enfrentarse a chequeras más poderosas de otros clubes, poner en práctica su visión y talento para elegir al jugador indicado, correr contra el tiempo, escuchar críticas si el equipo que va tomando forma no satisface los gustos de los que opinan.

Nada fácil, la competencia y trastos que se encuentran en el camino son poderosos, hay que saber de todo y tener ingenio de negociador.

¿Vale de verdad todo al momento de querer conseguir un objetivo?

¿El fin justifica los medios?

¿O la moral y ética debe imponerse ante todo?

¿Turbio este mundo…verdad?

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