El Estero

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POR ANDRES CRESPO
Este calor cegador me transporta a los patios del palacio donde el dictador centenario se reproducía a mansalva con la primera hembra disponible para después irse a redactar unos edictos y pasar a dormir tranquilo en el piso y con el brazo como almohada en “El Otoño del patriarca”. Y es la magnitud de la crueldad de ese mítico dictador lo que me hace pensar que algunos Guayacos nos hemos vuelto tan pendejos que le tenemos miedo al mero ejercicio del poder. Cuando todos sabemos que quien sufre por la magnitud del poder ajeno es por que el propio es pobre, carente de fuerza y color. Por lo menos quedamos los que crecimos junto al Estero, los que profesamos amor por el aire acondicionado y entendemos al hielo como la alegría del hogar, somos nosotros los que podemos pedir a los dioses que nos de fuerza para gobernar una patria tan salvaje y complicada en su simplicidad milenaria como el Ecuador, por que aquí si se cae una casa de caña al Estero Salado es culpa del gobierno y la gente llora y grita indignada en la televisión demandando ayuda como si la ayuda fuera un derecho y no una dádiva; haciéndome acuerdo de una frase que dice “aquí todo es afrenta, no existe la tragedia”. Y cuando en España una aerolínea delincuente golea a un grupo de trabajadores emigrantes, estos, impedidos de regresar a Madrid, se quedan en Guayaquil gritando en las calles interrumpiendo el tránsito reclamando que los regresen so pena de llorar para siempre y tuvo que Chávez mandarlos a dejar para que ya no jodan y a mi me dio vergüenza propia y no ajena. Siento que esa debilidad no es histórica si no reciente y que parte de un hecho básico: somos muchos. Y eso es en parte culpa de los curas que disfrutan de que las adolescentes queden preñadas, verdaderamente los sujetos de sotana son el opuesto de Jesucristo que amaba al personal y sabía que mientras más somos peor para todos por que la vida es una cuestión de calidad y no de cantidad, como todas las cosas mismo y como nace harto niño de pelada adolescente arrecha irresponsable, el bebe sin duda se dedicará al secuestro express o al expendio de base de cocaína en todo Julián Coronel y la que cruza. Por que estos criminales con sotana que se declaran impunes frente a la ley nacional no sienten amor por el prójimo como mi persona. Yo amo a mi gente por eso deberían hacerme Gobernador para declarar en emergencia a los cinturones de miseria de la urbe y evitar que las peladas sigan pariendo a mansalva como las hembras del dictador y entregar la administración de la penitenciaría a una Corporación Alemana para que estar preso sea de verdad y no como ahora que la hacienda parece la hora del recreo en el Urdesa School pero con maduros con queso que se encienden y crean una nube tóxica que oculta la debilidad que se transforma en maldad a golpe de 5 de la tarde. También en calidad de gobernador lanzaría una campaña de lectura y antigargajismo masiva por que aquí la gente cree que escupir en la calle es chic, y eso no es cierto así como decirle huevadas a las mujeres en la calle no es de bacanes si no de hijueputas tan feos y ahuevados que solo así se pueden aproximar a un culo por que pensar en comérsela de verdad les da es miedo. Es que hemos perdido la sutileza que debe ser característica de cualquier pueblo inteligente como claramente se ve en este escrito. Y para comenzar a retomar dicha inteligencia y sutileza lo que hay que hacer es tomarse Guayaquil desde adentro y quitarle el Barcelona a estos farsantes y devolverle el equipo a los cholos que están tan ciegos que son hasta capaces de poner de presidenta a su patrona Mercedes Santistevan con tal de que los saque del hueco y no se dan cuenta de que el problema, es mucho, pero mucho más grande que ser chiros y deberle a medio mundo, y el corazón de ese problema será plasmado en un libro que voy a escribir algún día titulado “La muerte de la mística futbolística del BSC” sobre como la cúpula de la derecha ecuatoriana se adueñó del equipo y hoy en día su presidente vitalicio no deja a sus mismos fanáticos a muerte vender agua de coco en la avenida Olmedo y yo me preocupo de estos temas a pesar de que soy emelecista por que eso de chiquito me enseñaron mis tíos que era lo correcto y tuvieron razón. A veces pienso que Guayaquil está tan perdido que solo encontrará su camino cuando lo boten de El Universo a Emilio Palacio por que está demente y es un descrédito para la oposición bien parada que necesita este y cualquier régimen pero que se ve desvirtuada por este señor cuya ineptitud estilística y sus perennes convocatorias sin eco así como su lloradera de matrona vaga y samborondonesca son absolutamente patéticas.He soñado muchas veces que lo que éramos los Guayacos está enterrado bajo toda esa mierda y basura radioactiva que es el Estero Salado hoy en día, y que solo cuando el Estero esté limpio vamos a redescubrirnos como gente pensante y pausada. Por que solo cuando eso suceda podrá esta ciudad decir que ha salido del lodo con caca que habita y pasar a ser un sitio bello donde el pueblo bucea conchas y soba pelícanos mientras piensa, fuera del calor, a la sombra del manglar.

TOMADO DE: www.gkillcity.com

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