«Bacteria Barcelona» algo de ficción y realidad

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«Bacteria Barcelona» algo de ficción y realidad

REPRODUCCION SOLICITADA Y REEDITADA
Ramón Chinga, utilero de muchos años en Barcelona, fiel a su rutina diaria de trabajo, asiste temprano al estadio, revisa la indumentaria, zapatos, vendas, todos los elementos que durante tantos años han sido tan compañeros de él, como de los futbolistas que los utilizan en cada jornada laboral.Chinga camina con aplomo por todos estos senderos del interior del estadio. En los últimos años ha visto desfilar a grandes figuras del fútbol local y mundial por estos corredores. Pero Chinga ha tenido suerte, de alguna manera su cuerpo ha resultado inmune a la malévola bacteria que habita en estas especies de mazmorras deportivas. Una bacteria que ha causado males futbolisticos de todo tipo a quienes han estado expuesta a ella.
Se cree que este organismo podría habitar en el agua. Las paredes han sido analizadas y no se han dado descubrimientos positivos. Un doctor experto en pestes dijo que la bacteria se reproduce en el césped y es altamente adicta al color amarillo. El resultado preliminar del bacilo, bautizado ‘canariutus bacteriol’, determinó que es sumamente contagioso y no tiene piedad con cualquier antecedente deportivo previo de sus víctimas.Al joven delantero Johnny Baldeón lo atacó con fuerza, el germen lo debilitó, borró su sentido del olfato… olfato goleador claro está. Más de una vez lució completamente desorientado… en la cancha. Se lo trató y no hubo resultados alentadores, meses después, ya alejado del entorno infectado, aislado del germen, todavía son notorias las secuelas en su organismo.José Luis Cortez llegó a llamar la atención del DT de la selección nacional, fue hasta convocado a algunos partidos, logró abrir algunos ojos, al parecer todo iba en buen camino, pero para su desdicha llegó a Barcelona y fue atacado por la maligna bacteria. Hasta mareos y falta de aire sufrió en un partido de campeonato nacional, el bicho no tuvo compasión con él. La asimilación de la cura no fue bondadosa con Cortez.
¿Recuerdan al Carlos «Ventarrón» Quiñónez del Deportivo Cuenca?, ¡¡¡Que nivel derrochaba!!! Llamó la atención de algunos clubes dentro y fuera del país. Seguro de su nivel y creyendo tener la vacuna decidió vestir de amarillo e ir a Barcelona… ¡¡¡Fue contagiado!!! Ya ustedes conocen la historia, ya saben lo que hace la bacteria con el talento de los futbolistas, y bien deben reconocer como lo desapareció de la cancha al «Ventarrón».Buscando cura de la enfermedad, volvieron a Colombia; Neider Morantes, Freddy ‘Totono’ Grisales, Jorge Bermúdez y Samuel Venegas. Grisales recurrió a un brujo del Kapisayo, quien logró, mediante ritos ancestrales, desalojar la bacteria, su salud fue premiada con una convocatoria a la selección de Colombia.Manuel Cotera y Danny Vera siguen convalecientes luego de un ataque feroz a su organismo futbolístico. Un reciente estudio del científico húngaro Lazlo Yuntucz, determinó que la bacteria activa de manera notable la producción de testosterona, logrando que los infectados adquieran una conducta acelerada y desmedida de búsqueda sexual y social. En base a esas observaciones, podemos comprender mejor los actos de Villafuerte, Paredes y Mina. Sin olvidar a Franklin Corozo cuando estuvo expuesto a la bacteria en su periplo por Barcelona. A Mario Lastra lo hizo hasta caerse en las trampas que bordean la cancha del monumental.Pero el germen es también un firme detonante de lesiones y acelerador de retiros. A los directivos Isidro Romero y Galo Roggiero les atacó el sistema racional, sus decisiones fueron cuestionadas, el primero se retiró y el segundo caminó por la misma ruta.
A Marlon Ayoví lo lesionó e impidió que juegue de manera regular la temporada 2007.A Víctor Montoya lo atacó con una gripe que duro meses, cada vez que había síntomas de recuperación, esta gripe tenía transiciones a la diarrea.A Enrique Gámez le nubló su visión (es evidente que no se podía ver en un espejo para observar su «look» bastante cómico).
Este organismo no ha tenido compasión con nadie y sus manifestaciones pueden darse de las formas mas insólitas posibles, una de esas manifestaciones y sin duda la mas extraña, se da cuando el infectado emana una sustancia que genera odio y rechazo en los espectadores, esa forma de contagio lo ataco a Oscar Bagui.A Rolando Zarate y Marcos Mondaini los desterró del fútbol local, un germen agresivo del cual no han podido recuperarse del todo desde el 2008. Ese mismo año, de la manera menos pensada, Christian Lara también fue contagiado, ocurrió mientras salia del estadio, por los túneles, en una área supuestamente fuera de peligro…a Lara se le desvaneció el fútbol.
¡¡Que años!! Que crisis infectológica más fatídica, ¿habrá cura, o todo esto será una especie de karma?
Esto es mucho más fuerte de lo que se pensaba. ¿Y los periodistas?… Con razón se oye todo tipo de pasión poco profesional llevada al micrófono… Sálvese quien pueda. Aquí tiene que intervenir la OMS, esto ya es asunto de estado, y al parecer lo han tomado así, su emisario fue notificado, y al oír eso, la oposición, representada por el PRE, PSC Y PRIAN; también han querido intervenir.El 2010 trajo a un Luis Bolaños decidido a encarar la bacteria, se afirmó que traía de Brasil el antídoto, indígenas de la reserva Xingu le habían suministrado una vacuna poderosa…nada!!!…le duro un par de semana, luego, el mismo efecto, su fútbol se mudo a otra dimensión. Aunque Bolaños tuvo suerte, y ahora es parte de un estudio del Dr. Michelle Seacoup, medico francés que ayudo a Andriy Shevchenko a recuperar su nivel. Este galeno, asegura que un balazo, que no comprometa la vida del ser humano, puede generar un tipo de toxina en el cuerpo humano que desterra la bacteria, bajo esta teoría estudia el caso del «Chucho» Bolaños.Las teorías del Dr. Seacoup ha tomado fuerza, ademas de maravillosas revelaciones. Al parecer es la adrenalina y miedo a perder la vida la que ayuda a luchar contra el microbio. Sin embargo esta probabilidad se vino abajo con el caso de Pablo Palacios. El delantero ecuatoriano fue víctima de un robo cuando llego a Barcelona en el 2008, forcejeo y se enfrasco en un soberano combate con el malandrín, quien pistola en mano, trataba de despojarlo de sus pertenencias y vida si era necesario. Palacios gano el enfrentamiento, no se dejo robar, en la acción segregó múltiples componentes en su organismo que lo volvieron inmune al núcleo de esta infección. Fue goleador en el 2008, pero solo un año después…la bacteria se impusó y logro dominar el efecto logrado en Palacios. No solo que lo infectó, sino que para el 2010 y 2011 lo volvió invisible, los tecnicos no lo veían, y por ende no lo alineaban.Ante la poca existencia de fondos para solventar las investigaciones, Barcelona inició una navegación critica en malos momentos futbolisticos. El presidente Eduardo Maruri comprobó la teoría que antes había afectado a Romero y Roggiero, al finalizar el 2010…se retiró.Se comprueba ya que los últimos infectados son Rodrigo Texeira y Rodrigo Marangoni. El primero fue figura en Copa Libertadores con el Deportivo Cuenca, emigró a Paraguay y fue goleador de la temporada con el Guarani, llegó a Barcleona y al parecer le han puesto un par de pesas de 40 libras en cada pierna, perdio casí completamente sus facultades futbolisticas.Marangoni en cambio fue anulado, su instinto y visión futbolistica se fugaron.Que pasa???Existe algun tipo de maldición? O es verdad todo lo que se dice sobre esta maligna bacteria?
NOTA: Toda esta historia es falsa, producto de una mente que ya no encuentra explicación a lo que ocurre con muchos jugadores cuando llegan a Barcelona y que ademas se niega a comprar esa teoria arrogante de que la camisa pesa.Ademas, garantizo que mas de un alelado la repetira como cierta y estara completamente comido al cuento.

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